¿Cómo puedo orar por ti?
La mayoría de nosotros tiene a alguien a quien ya dio por perdido.
La mayoría de nosotros tiene a alguien a quien ya dio por perdido.
Hay oraciones que parecen quedarse pegadas al techo.
Seguir a Jesús suena enorme hasta que intentas hacerlo entre las siete de la mañana y la hora de dormir.
Alguien cerca de ti va por el camino equivocado y no lo sabe.
Hay un silencio muy particular que muchos conocemos bien.
Probablemente has gastado más energía de la que crees tratando de ser una versión de ti que por fin sea aceptable.